Parque Natural Alto Tajo | Ruta Etnográfica 3

Los Chozones de Olmeda de Cobeta

Olmeda de Cobeta se sitúa en un entorno natural privilegiado, profundamente transformado desde mediados del siglo XX por el abandono del mundo rural y los cambios en la explotación agropecuaria. Esta ruta permite descubrir las huellas humanas en el Sabinar, elemento clave del paisaje y del patrimonio local. Destacan los chozones sabineros, únicos en Europa y eje del recorrido, junto a restos de usos tradicionales como pajares y eras, en un entorno de encinas y sabinas centenarias.

Información

Parada 1: Las Eras y los Pajares de Olmeda

A la salida del pueblo se conservan las antiguas eras, espacios despejados destinados a la trilla del cereal, separando el grano de la paja. Eran terrenos llanos y empedrados, de construcción costosa, realizados por cuadrillas especializadas tras la siega y antes de las lluvias otoñales, y dejados después en reposo para consolidarse. En Olmeda eran de propiedad particular y, en su parte baja, se situaban los pajares, donde se almacenaba la paja. Estos solían tener una puerta superior, a nivel de la era, y otra inferior para su uso posterior.

Parada 2: El Árbol Resinero Comunal

En un antiguo pino laricio o negral se observa un uso tradicional hoy casi desaparecido. En su tronco se practicaba una hendidura para extraer la resina, que se recogía en una pequeña poza. Esta se utilizaba como cicatrizante y antibiótico, principalmente para el ganado, aunque también para los pastores. Asimismo, se empleaba para fijar lana en las ubres de las ovejas y facilitar el destete de los corderos.

Parada 3: El Chozón del Tío Martín o del Morrón

Este chozón es uno de los mejor conservados del Parque Natural Alto Tajo y destaca por haberse construido alrededor de una encina viva de 3,5 m de perímetro y unos 15 m de altura. Era habitual que los chozones circulares se levantaran en torno a un árbol que actuaba como pilar central, aunque pocos han sobrevivido por la presión del ganado y el pisoteo. El abandono del mundo rural provocó además el deterioro de muchas de estas construcciones, hoy visibles como restos a lo largo del sendero. Este chozón fue restaurado en 2022 gracias al trabajo conjunto de pueblos, asociaciones locales y el Parque Natural, con motivo de la grabación del programa Volando Voy.

Parada 4: Encinas Centenarias. El Sabinar y su Ecosistema

El entorno en el que nos encontramos es el de un sabinar mixto con quejigo y encina. La sabina albar, de crecimiento lento, está adaptada a los páramos entre los 1100 y 1200 m de altitud, con clima continental e inviernos muy rigurosos. En el estrato bajo aparecen aliagas, lavándulas y tomillos. Grandes encinas y quejigos centenarios aportan sombra y bellotas a los rebaños que ocuparon estos bosques. La fauna es muy diversa y pueden observarse corzos, gamos, ciervos, jabalíes y cabra montés. En invierno, el sabinar alberga gran cantidad de aves, especialmente miles de zorzales que se alimentan de sus frutos y dispersan sus semillas.